AC (Antonio Catalán) reconocido en el Diario como el que evitó el acuerdo por el Cambio con NaBai pactando con José Blanco.
La concesión al presidente de AC Hoteles, Antonio Catalán Díaz (Corella, 1948), de la Encomienda de la Orden de la Estrella Italiana, que recientemente le impuso el embajador de aquel país por las inversiones que ha realizado allí, su contribución al desarrollo de las relaciones económicas entre España e Italia y su colaboración con las instituciones italianas, han colocado de nuevo al empresario navarro en el punto de mira de la actualidad.
Pero ¿cómo se las arregla para concitar reconocimientos, tener poderosos amigos en el mundo de la empresa, de la banca y de la política y conseguir tanta influencia como para que se le considere mediador en algunos asuntos políticos que han afectado a Navarra?
Con estas preguntas prendidas de la agenda se desarrolló este encuentro con el empresario navarro. La cita tuvo lugar en su despacho del Hotel La Finca de las afueras de Madrid, uno de los más recientes de la cadena, situado en la boyante y futurista zona de negocios del parque empresarial de Pozuelo de Alarcón. Antonio Catalán tiene allí instalado su puesto de mando que a veces comparte con su otro despacho del Hotel Santo Mauro de Madrid. Es el suyo un despacho muy amplio, con una gran mesa que le sirve también para reunir a sus colaboradores. Sofisticadamente desnudo: grandes cristaleras sobre el parque, estanterías de diseño vacías, un par de cuadros y una gran pantalla de televisión que cubre el muro frente a su mesa y que simula una animada pecera cuando no va vomitando las cotizaciones de bolsa o las últimas noticias de las agencias. Sólo tres fotos. Una tamaño póster en la que aparecen dos ciclistas apenas reconocibles con sus cascos y gafas: Antonio Catalán y su hija Carlota recorriendo el Camino de Santiago, la misma niña a la que hace ahora 18 años un todo terreno en marcha atrás pasó por encima de su cuerpecito de dos años. “Está estupenda, cruzada de cicatrices, pero estupenda”, dice el padre que, en el momento del accidente, prometió hacer cada año el Camino de Santiago para que la niña se salvara, y que lo viene cumpliendo desde entonces cada vez con más amigos y familiares en el grupo.
La acompañan otras dos fotos pequeñas: una, el rostro juvenil y risueño de su cuarta esposa, Lola Córdoba, y otra del pequeño Toñete, el último de sus seis hijos, de doce años, que aparece toreando con gallardas maneras a un becerro que persigue el vuelo de un lance de capa. “Me tiene preocupado, dice Catalán, porque ya ha querido ser Raúl, ya ha querido ser Alonso y ahora lleva un tiempo preocupante empeñado en ser José Tomás”.
En su despacho no falta una bandera de Navarra.
Cuando estás fuera te sientes quizás más cercano a tus raíces así que confieso que soy un navarro empedernido. De ahí, quizás, también viene mi gran entendimiento con otro navarro empedernido como es Miguel Sanz, cuya amistad nos une desde que éramos críos en Corella y luego en la adolescencia y juventud, cuando Miguel era un figura en el fútbol de nuestro pueblo y yo empezaba con mi primer hotel. Los dos seguimos siendo los mismos y manteniendo la misma relación entrañable.
¿De ahí la mediación que realizó en el verano de 2007 entre el presidente y el PSOE?
Mediador, mediador… Yo no utilizaría esa palabra. Lo único que hago, como ciudadano navarro y como ciudadano español que soy, y que como tal tengo una responsabilidad cívica y, como además, tengo buenos amigos en ambas partes, es procurar acercar posiciones. Si puedo facilitar contactos y encuentros, los facilito; y si puedo ayudar, ayudo. Eso fue lo que hice en este caso.
Usted tiene amigos también en el PP y sin embargo apostó por facilitar el entendimiento con el PSOE.
Era, como se ha visto, la mejor manera de solucionar una situación de gobernabilidad. Dibujemos el mapa de Navarra: intelectualmente puede estar dividida entre izquierdas y derechas, nacionalistas y no nacionalistas, pero los nacionalistas no tienen votantes: tienen militantes. Dentro del espectro UPN había una extrema derecha poco numerosa y muy poco influyente. En todo este panorama, de veras que no veo grandes diferencias intelectuales entre Roberto Jiménez y Miguel Sanz.
Bueno…
No, bueno no. ¿Hay realmente alguna diferencia entre ellos? Navarra es hoy una comunidad muy social. Si se comparan sus programas electorales, las diferencias son de matiz. ¿Alguien puede oponerse a que se tenga más protección social, más educación, más sanidad…? Al final, ¿qué es la política, qué queremos los ciudadanos? Seguridad, educación, sanidad y, ahora que la esperanza de vida es mayor, más prestaciones sociales para los mayores. Todo eso hoy ya no es de izquierdas o de derechas: es una aspiración común.
Así que sentó a cenar a los presidentes Sanz y Zapatero y sentó a comer a Sanz con José Blanco…
No lo diga así que parece que yo quiero ser el cocinero mayor del reino cuando no es verdad en absoluto, porque esto para mí ha tenido un gran coste. Yo no me dedico a la política, y ha habido momentos muy complicados para mí por culpa de todo esto…
Ya: el PP borró sus hoteles de su lista de actividades…
Y seguimos borrados. Pero eso no es lo que más me preocupa. Hay problemas más graves… Los nacionalistas navarros no son los catalanes. No, no. Yo no hago política. El papel que he hecho siempre con Navarra ha sido ayudar. En Navarra, en Madrid, con empresas, con encuentros… El delegado foral en Madrid sabe que cualquier cuestión en la que me necesite, estoy en primera fila. A Navarra le he dedicado mil horas a mil cosas que, gracias a Dios, no trascienden. Si esta ayuda en la cuestión de la gobernabilidad ha trascendido ha sido por culpa de los políticos, de todos, porque unos y otros antes de sentarte a una mesa ya lo han filtrado…
Pero fue posible porque usted es amigo personal de Zapatero y de José Blanco, además de serlo de Miguel Sanz.
Lo soy desde hace muchos años. Desde antes de que Zapatero fuera presidente tengo con él una magnífica relación. Ahora es un hombre muy ocupado y hablamos por teléfono más que nos vemos. Con Pepe Blanco me veo más. Creo que jugó un papel fundamental en la cuestión navarra porque entendió enseguida el problema y su solución. Va a ser un gran ministro de Fomento: es rápido, tiene sentido político, currante de sol a sol, listo… La gente confunde los listos con los inteligentes y no es lo mismo. Yo creo que el mundo es de los listos porque todos los listos son inteligentes, pero hay inteligentes que no son para nada listos…
Tiene usted amigos entre los políticos de todo el arco parlamentario pero, sobre todo, en el mundo de la empresa y de la banca. ¿Es tan fácil como parece hacer amigos cuando median relaciones de poder?
Yo no tengo ningún poder. Ni siquiera un negocio que necesite al poder directamente. A mí no me afecta la obra pública ni las licitaciones. Yo diría que me manejo con normalidad. En mi trabajo establezco muchos contactos, conozco a gente de todos los estamentos porque todos se cruzan en mis hoteles: la clase económica, la política, los banqueros… Algunas de estas personas hacen o han hecho negocios conmigo. Además llevo muchos años ya acudiendo a foros de todo tipo, desayunos informativos, cenas… Y diría que yo soy por naturaleza muy espontáneo, tengo un carácter abierto, no me corto demasiado y. bueno, me siento cómodo donde estoy. No tengo que forzar la máquina en absoluto.
¿Y competidores enemigos?
¿Cómo me voy a llevar mal con mis competidores si hasta tengo unas buenas relaciones con mis tres ex esposas? No. Yo no soy una persona conflictiva en absoluto. Si alguien no me interesa, no le hablo y punto.
Hablemos de la crisis.
Esto no es una crisis sino en un final de ciclo. Vivíamos en un circuito cerrado que funcionaba a euros. Mientras ese circuito y Estados Unidos y el mundo occidental funcionaron, todo iba viento en popa: los alemanes tiraban con la economía y nosotros tirábamos con el turismo… Pero un día el mundo se abre a millones de consumidores y países que fabrican igual o mejor que Alemania trabajando 365 días al año y cobrando 80 dólares al mes y donde los que estudian, estudian mucho más que nuestros estudiantes… Y otro día, te levantas por la mañana y te das cuenta de que todo esto ha roto el sistema financiero. No hay otra solución que cambiar el modelo productivo.
No parece que termine de cuajar esa convicción.
Porque es fácil decirlo, pero difícil llevarlo a la práctica. A un señor de la construcción no lo puedes convertir en biólogo de la noche a la mañana, así que estamos en un momento terrible. ¿Culpa del gobierno? ¿Es que Zapatero era listo antes de la crisis y ahora se ha vuelto tonto de repente? Esto no es un tema de ideología. La economía no es de izquierdas o derechas. Manda la situación general, es todo mucho más complejo y nadie tiene la varita mágica para saber qué es lo que está pasando: ni en el gobierno ni en la oposición. Simplemente vivimos una situación global delicada. El PP no pone ni una propuesta sobre la mesa y el gobierno anda tanteando…
¿Usted qué medida aplicaría?
Yo estoy convencido de que el nuevo modelo tiene que estar basado en el esfuerzo, en el trabajo. Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, tenemos más coches, más casas, más camisas, más cosas de las que debemos y eso se nos ha venido encima.
Ya, pero se producen. Y si nadie las compra, las empresas se arruinan y piden despido libre. Y los despedidos no comprarán nada tampoco, así que los empresarios se tienen que comer sus coches, sus casas y sus camisas, el sistema bancario se rompe y la crisis se ahonda.
Ésa es la contradicción que vivimos, pero a mí me cuesta pensar que no se pueda hacer nada. Lo que pasa es que aquí hay dos generaciones: la nuestra, que ha vivido de abajo arriba muy despacito, con una economía a escala brutalmente severa, y la actual, que tiene de todo. Dime cuántos pabellones cubiertos y piscinas climatizadas hay en Navarra hoy, por poner un ejemplo. ¿Podremos mantener eso el resto del tiempo? Yo creo que no. ¿Me asusta el futuro? Mira, sabemos que vamos a morir, pero si te levantas cada mañana pensando que vas a morir, no vives. Y yo pienso vivir.
Siempre ha sido difícil la supervivencia. No hay más que dar una ojeada a los libros de historia…
Sí, pero ésta es nuestra historia y nuestra supervivencia. Vivimos un momento diabólico y, encima, sin brújula alguna… No veo a ningún economista con las ideas claras sobre cómo salir adelante. Ni hay nadie que lo explique porque, además, las cosas ya no dependen de ti sino de un montón de factores que no están a tu alcance. Vivimos en un mundo globalizado y sin posibilidades de marcha atrás. Nos tenemos que inventar la economía, el nuevo ciclo, la vida misma y las maneras de vivirla. No me gustaría estar en la piel del Sr. Zapatero o del Sr. Sarkozy o de cualquier dirigente mundial. Yo creo que Zapatero no duerme, que está todo el día royendo el hueso de ver cómo soluciona las cosas. Tú te metes en su piel y es dramático: ves la lista de parados, coges la recaudación y ves que no anda… ¿Es su culpa? No. Yo creo que hoy no debería haber oposición. Tendría que haber coalición entre empresarios, sindicatos, partidos en el poder y en la oposición.
Pues no la hay.
Porque el PP vive también en pura contradicción: quiere un despido libre, pero no se atreve a decirlo; no quiere el aborto, pero tienen gente que aborta; no quiere bodas homosexuales, pero tiene sus homosexuales… La realidad se viene encima de todo el mundo. No, yo no le culpo de la crisis a Zapatero, claro que no. Sé que, como yo, se levanta cada mañana diciendo: a ver cómo arreglo esto… Pero bueno, nos ha tocado vivirlo y yo no me resigno a esperar sentado el nuevo ciclo: me levanto por la mañana y le digo a mi gente, adelante. Esto es como si en una familia uno de sus miembros tiene un cáncer: o te levantas a pelear o estás muerto. No hay otra salida, no hay varitas mágicas. Tienes que ser más imaginativo que nunca, meter más horas que nadie, levantarte al alba y tirar de coche para visitar a tus empresas y motivar a tu gente…
Comentarios de los lectores del Diario de Navarra
- Decir que UPN es socialdemocrata y por eso no se distingue del PSN, ya vemos que es así, pero es el PSN el que se ha desviado a la derecha. Esta única Comunidad en la que no se cumple la ley como la del aborto, pues que digan que es progresista, yo no lo veo. El opus y la Iglesia todavía tiene mucho poder. El sistema sanitario publico se va abandonando, para paliar las listas de espera cada vez se derivan mas pacientes a la privada. A eso están contribuyendo los profesionales de la sanidad empujados por el propio Gobierno de UPN. Dice que esos terminos de izrquierda y derecha están caducos,.hombre pues hay empresarios que se están aprovechando de los ilegales que trabajan muchas horas por poco dinero.Los salarios son cada vez mas bajos y muchos empresarios se están aprovechando de la situación y cargan sus menos beneficios al erario publico con los ERES etc. Eso es capitalismo puro y duro. El Sr Catalan, no creo que haya trabajado en ninguna organización por amor al arte…. creo yoLizarra
- cada uno es libre de pensar lo que quiera. Pero aqui mucho PP critirar el pacto UPN-PSOE en Navarra y resulta que en el país Vasco ellos están gobernando juntos y no pasa nada. Ojo que me parece muy bien, no tengo nada en contra. Pero tambien entiendo q Navarra is different, si en un momento Sanz vio que era mejor ir de la mano con el PSOE pues me parece bien. Sannz tiene que mirar por el bien de todos los navarros, bueno el y todos los partidos políticos, debemos defender Navarra, no lo hacen los catalanes? , no se no tengo nada contra el PP, pero lo siento mucho a mi el Señor Cervera y sus satélites no me convencen. Yo pienso que se picaron porque no conseguian ningún cargo en UPN y se montaron un partido aparte. Si el Señor Cervera y los suyos quieren ganar, deberían acercarse más a Navarra, no se puede ver la realidad de una comunidad desde la distancia, lo digo vamos que no se puede tener un cargo en Madrid y hacer vida allí y luego venier a Navarra a chuparasdf
- Como se nota que este señor esta donde esta por méritos propios.Chapo.CC_Izeta
- … Como bien dice el St catalán no hay diferencia entre UPN y PSN. En breve UPSN. Evidentemente la única alternativa es el PPSolo nos queda el PP
- Nadie puede discutir la valía de Catalán como empresario, pero me parece que su empresa, también su patria, son exclusivamente él. No creo que haya altruismo alguno en sus mediaciones, sus manejos y sus componendas: yo, mí, me, conmigo… Con todo derecho, por supuesto; pero sin equivocar los términosInad
- Ojala que el navarrismo que destilan tanto Sanz como Catalán, derive en reclamar lo que por derecho nos pertenece, y es, como mínimo, la derogación de la mal llamada Ley Paccionada de 1841.¿Por qué no dar ese paso? Otras comunidades con la mitad de historia que Navarra no se cortan en pedir más y más, y nosotros que tenemos una base sólida enorme no decimos ni mú… No lo entiendo, señores, que alguiien me lo explique.Homer_
- Que e lSr. Antonio Catalán deje de jugar a político, y si no que dé la cara y acepte un cargo público en algún partido, sea el PSOE, UPN o PP, que estarán encantados, pero que no enrede a los dirigentes que bastante liada la tienen y no aprovechen cuando los capitanes de “estos barcos” van a la deriva. Uno no puede ser bueno en todo porque sea especialista en algo.humanista
- En política no se puede jugar como lo hace el Sr. Anonio Catalán, que no tiene ningún compromiso con los votantes que son los clientes de los partidos, si se me permite la expresión del argot empresarial; al sr. Sanz lo que le ha pasado es que ha estado muy mal aconsejado y a perdido casi todos sus puntos conseguidos a lo largo de su carrera política por hacer experimentos, y ya lo dijo un “ilustre” ministro, por cierto “socialisto” experimentos en casa y con gaseosa.humanista
- Es un error que para acercarse al PSN con la intención de procurar la gobernabilidad de Navarra, se haya tomado un atajo, y es aparcar al PP para ser más papistas que el Papa; osea, dejar entender que UPN es más solista y progresista, que el propio partido socialista. Pero el gran error cometido, desde mi punto de vista, es que el Sr. Sanz se lo ha creido a pies juntillas que él es así, y por tanto todo el partido debe ser de esta manera, y lo que se ha producido es una separación de corrientes dentro de su partido. De momento piensan algunos de UPN que ya se han ido todos los afiliados descontentos, pero tendremos que esperar a la próxima legislatura para ver más desembarcos.Humanista
- Si el psoe no pactó con los nacionalistas, fue por conveniencia táctica, para no perder votos nacionales; se lo pide el cuerpo, lo volverán a intentar en cuanto les venga bien. Si ponemos juntos a un lobo y a unas ovejas, se las comerá tarde o temprano.manuel
- Por un lado: “Yo estoy convencido de que el nuevo modelo tiene que estar basado en el esfuerzo, en el trabajo. Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”. Por otro lado un credo socialdemócrata que contradice lo anterior: “¿Alguien puede oponerse a que se tenga más protección social, más educación, más sanidad…? Al final, ¿qué es la política, qué queremos los ciudadanos? Seguridad, educación, sanidad”, o sea más Estado y menos esfuerzo personal. Siendo Antonio Catalán socialdemócrata – como Miguel Sanz – ¿ cómo no iba a propugnar un acercamiento entre UPN y PSN?Carlos Sánchez-Marco
- El coste va a ser para los navarros cuando en las próximas elecciones gane la izquierda y los nacionalistas gracias a la división de la derecha orquestada por Pepiño y ZP.Iñaki
- Muy inteligente, y casi más listo, buen Navarro por su afán de beneficiar su tierra y entendedor de la sutileza de este caledoscopio social. Nadar entre dos aguas tiene muchísimos costes, totalmente de acuerdo, pero algunos tienen que hacerlo. En las próximas elecciones si que tendrá que estar ahí de nuevo, habrá que saber torear, diblar, y tener pulso de neurocirujano. De todas maneras toda inversión en tiempo tiene sus costes, los retornos aunque sean intangibles, haberlos haylos ciudadanox